martes, 9 de diciembre de 2008

LILIANA O LA FUERZA DE LA RAZÓN

La esperanza fiable



Liliana Negre de Alonso es la Vicepresidente segunda del Senado de la Nación Argentina. Tenerla entre nosotros ha sido un regalo de la Providencia y un gran placer. Recordar, en estas sencillas líneas, su presencia supone traer a la memoria la fuerza y el coraje de una mujer que no duda en “nadar contracorriente” porque sabe lo que quiere y lo quiere de verdad. Con ella se disipan esos “cómodos” estereotipos en los que tantas veces clasificamos a las personas y a los pueblos, cuando juzgamos, sin ningún derecho, por las apariencias o por circunstancias que difieren de las nuestras. Ella sabe que uno más uno son dos, pero que uno más uno más Dios es infinito.

Liliana es, antes que nada, testigo de la fe. Ella no aparca su credo a las puertas del Senado. Antes, al contrario, lo aporta como razón fundamental de su argumentación, sabiendo que nada está por encima de “las razones” de Dios, del Logos encarnado. Una mujer que no se acoge al fácil “victimismo” de los movimientos feministas o similares, que anidan en muchos de nuestros complejos de culpabilidad. Discriminaciones del pasado que se aúpan sobre la sensibilidad, que no sobre la razón, de un pueblo desinformado para dominar e incluso esclavizar si se les permite.



Liliana lucha y se compromete para salvarnos de nosotros mismos. ¡Con cuanta fuerza y coraje nos invitó, desde el podio del X Congreso de Católicos y Vida Pública a despertar de este letargo! A quienes, en otra época, habíamos llevado la luz redentora de Cristo a tantas almas desoladas. A los que ahora hemos naufragado en el océano del bienestar y de las concupiscencias (nuestros peores enemigos). Ella reivindica un mundo más humano que respete a la naturaleza y a sus reglas; en una sociedad que se oriente por la recta razón, iluminada por la fe, para hacer resurgir y afianzar nuestro auténtico amor por la vida y la concordia entre todos los seres, sin excepción.



Liliana tiene mucho que decirnos a los que vivimos sumergidos en el “reino de la mediocridad” y hemos olvidado nuestra real esperanza: “Cristo, la esperanza fiable". Ella no dudó en aceptar la presidencia de Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia.

Javier Peña Vázquez * Málaga